¿Puedo hacerte una pregunta?


“Me han dicho que alguien ha dicho…. “

Hay personas que no tienen otro afán en la vida que meter mierda por donde encuentren ranuras.  Altruista o no, siempre hay un listo que se dedica a amargarle la vida a las personas, o lo que es peor, a ti.

Porque digo yo que  a todos os habrá pasado alguna vez.

Quisiera saber que cara se os queda cuando os sueltan un trabalenguas de tal calibre.  Yo sufro unas fases muy concisas que van mermando mi lógica y aumentando la temperatura de mi bombilla. Después, dentro del martirio de lo ilógico, mientras intento resolver el rompecabezas  de quién, cómo y porqué, me va saliendo un humillo blanco por las orejas. Se me quita el apetito y empieza a dolerme la cabeza.

Lo primero que te sueltan es “¿Puedo hacerte una pregunta?” y ahí tiemblas. Siento  un escalofrío mientras mi rostro empalidece, porque lógicamente, el digno afectado en toda la historia quiere saber porqué has sido tan osado diciendo tal cosa (tu esto aún no lo sabes).

PicsArt_1417549069832Después, comienza el nudo en el estómago. Mientras sufro el silencio introductorio al meollo de la cuestión, o lo que es peor, espero agonizante mirando la pantalla del móvil donde tengo abierta la conversación de whatsapp y observo como la persona que quiere “hacerme  una pregunta” escribe y borra y se eterniza en los segundos más mortíferos que pueden existir en esta vida para decirme lo que yo esperaba.

Cuando por fin te llega la antena, descubres que la pregunta tiene que ver con algo de lo que no tienes ni puta idea. Pero ni puta idea. Entonces lo único que se me pasa por la cabeza es….  ¿Que?.

Y Cuando por fin, POR FIN,  asimilas lo que te están diciendo es cuando comienza el calentón. Noto que me sube un algo por dentro y desencadena un enrojecimiento sobrenatural de  mis orejas. Las toco, me arden y me duele la cabeza.

Después de un rato charlando sobre quien le dijo tal cosa, sin recibir la información que quieres, empiezas a ponerte de un humor de perros. Presionas. Porque sabes que en cuanto sepas quien lo ha dicho…. perecerá lenta y dolorosamente.

Pero no tienes víctima.

Y te sale el instinto animal, insultas al cielo y a la vecina y a la madre que te parió. Al móvil, al ADSL, a la taza de café que lleva en tu mesa desde por la mañana. Al marco de fotos de tu abuela, le ladras al perro y maldices el santoral completo.

Luego de todo esto refunfuñas un poco más, y llega el momento de la resignación. Porque lo mejor de todo, es que digas lo que digas no hay marcha atrás.

Eva.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s