NO PUEDE SER ASÍ.

No me gusta conversar con el aire cuando hay más que un algo físico de por medio. Ese halo de atardecer que me recome la cabeza por más que intente no pensarlo. Todo a lo largo de la vida tiene un momento cumbre y luego se desvanece, se marchita y quizás esté empezando a marchitarse dentro de mí. La ilusión que recorre mis venas a veces no se siente mecida por quien debería y duele y desconsuela. Y entristece y hace llorar.

Yo tengo grandes planes para esto, tengo grandes ideas que cumplir en el tiempo pero no puedo luchar contra lo que no  implica a uno solo. Puedo quejarme pero solo consigo desdenes de silencio. Puedo tantear el presente pero noto como me voy demacrando.

Grandes hazañas ataviaron esta triste historia de sentimientos que van más allá de la metafísica, sin embargo ahora solo atañe sueño y cansancio. Silencio y desesperación por ver que lo que antaño fue bonito hoy es una puta mierda.

No quiero luchar en guerras que ya están perdidas. No voy a resarcirme de mis pasos, no voy a repetir el pasado. No puede ser así.

Eva.

Donde estás fuego de mi alma

Debo confesaros que estoy triste, muy triste porque alguien aquí ha desaparecido. Se ha esfumado tan rápido que nadie se ha dado cuenta. Nadie menos yo, hace ya unas semanas y no consigo quitármelo de la cabeza.

Y me llora el corazoncito porque es muy grande. De esos que te deja los pelos de punta con cada palabra, de las que yo estaba terriblemente enamorada.

Que pena cariño mio, si me lees algún día, que sepas que echo de menos despertarme cada día con tus palabras, buscarte entre las muchas publicaciones de otros escritores y devorarte como si no hubiese un mañana.

lector de vagos

Ahora fluyes por las calles como  un  alma perdida  entre toda esta superpoblación de seres insignificantes, no te dejes ir.  Como ya te dije una vez, jamás dejes de escribir.

Un beso,

Eva.

Latidos

Iconoclasta. La provocación en estado puro

Reflexiones redes def

No lo ha sido, no eres un sueño. Eres real y táctil, me lo dice el corazón que hace bum-bum.
Bum-bum explotando de amor tras un amanecer que me descubrió amándote.
Que me derrotó en un sueño narcótico de amor.
Bum-bum, las letras en el papel forman un pergamino lacrado y secreto.
He palpado el corazón y duele. Eres real, lo oprimes con tu existencia.
Bum-bum dice el corazón agotado por una odisea de amor secreta y anónima en tiempo y espacio.
Bum-bum cuando estalla entre mis brazos y las palabras se escurren por mi piel desnuda e indefensa ante ti, como rocío bendito a las mañanas.
Bum-bum, esperando el amanecer que te despierte.
Bum-bum, soy un latido en tus labios, en todos los de tu cuerpo.

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Palabras agonizantes

Me muero. Me estoy muriendo.

Perezco lenta y dolorosamente entre un mar de hojas de otoño. Como si el viento me susurrase en la nuca que esta llegando, que llega. Que ya esta aquí … y yo grito.
Grito desesperadamente. Intentando comprender la luz de mis días. Sin embargo solo consigo  atisbar, muy de lejos, una luz amarillenta que cubre palabras escritas a fuego.

De vez en cuando bostezo y pienso que  cuando se va a acabar. Porque viene a por mi, lo siento en cada poro de mi piel. Está tan cerca y a la vez tan lejos que me consume la rabia por dentro.

La ansiedad tiñe mi pelo de gris y una sombra agónica comienza a crecer día tras día bajo mis párpados cansados. Mientras recorro con la fragilidad de mis ojos palabras y más palabras, encadenadas, sugiriendo un suicidio verbal.

Ciencia absurda! Llevame pronto o déjame vivir.

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Eva.

DIVAGACIONES

Que difícil debe ser la vida del ciego, pero más dura es aquella del que mira y no sabe ver.

He llegado a la conclusión de que el fin último del ser humano es negar lo evidente.

Toda la vida tratando de aparentar lo que no somos. Toda la vida.

En general pulula por ahí  un aura de gilipollismo supremo que evoca sensaciones que nada más lejos de la realidad, incita a creer que somos  seres superiores cuando en realidad somos la mierda más grande que existe sobre este planeta.

A veces me pregunto cuanto es que duraremos en nuestro afán de romper  con todas las reglas, de romper el sitio que nos cobija ya difícilmente por las noches y que a muchos provoca verdadero insomnio.  Mientras algunos retrasados se dedican a no reciclar.

Me resulta totalmente absurdo eso del pensamiento abstracto, porque nada es real. Simplemente nosotros pensamos que somos capaces de todo como seres supremos en el universo. Únicos y poderosos, ¿qué cojones es el universo?.

Hay quien opina que Diosito nos puso aquí, mientras que otros muchos piensan que fue la Evolución la que nos trajo hasta donde estamos, pese que a veces me cueste creer que somos más listos que los chimpancés (en general que los animales, y  a veces que las propias piedras…).

Solo hay que pararse a pensar en ese otro tercio de población que no piensa ni una cosa ni otra, sino que se droga con el brillo del televisor mientras le absorben el cerebro personas que en su afán de creerse superiores y en el poder de controlar a cuatro tontos,  hacen que nos creamos lo que a ellos les da la gana.

No se os ocurra imaginar ni por un solo segundo en una vida sin internet.  Esa droga que nos nutre a cada segundo de estupidez supina. Me imagino una epidemia de suicidios colectivos de divas  y divos de Instagram tirándose de los pelos por no poder poner cosas bonitas y llenarse la pantalla de likes.

Yo no necesito que me chupen el cerebro con lengua de azúcar pixelado, ni leer la vida de los demás en mi iphone30, que ya ni siquiera me cabe en la maleta (Eso sí,  ultra fino. Tanto que a veces corta el aliento).

Yo necesito poco.  Necesito a esas personas que logran llegarme al corazón, con sus palabras, con sus gestos. Con los sentimientos y sensaciones para los que estamos hechos. Para llorar, para reir. Para volver a  ser animales. Para sentir.

A esas personas, gracias por existir.

Eva.

EL

Si esto es amor, muy señores míos, estoy perdidamente enamorada.

El es jodidamente sexy. Me pone tanto que a veces me cuesta discernir entre que está bien y que está mal. Mientras yo, un cardo por excelencia, me muero por sentir su contacto a cada puto segundo.

 Y no lo entiendo.

Necesito que pase su brazo por mi cintura y recorte distancias, que me agarre con fuerza como si fuese suya.  Que me dirija. Que me pare ante el abismo de la ciudad. Yo, que siempre quise mi espacio de viandante.

El cierra los ojos tan tiernamente cuando duerme que al despertarme y verle no puedo evitar reptar hasta que su piel envidiablemente suave y caliente roza la mía. Cuando esos brazos fuertes todavía dormidos me rodean me corro en mi propia alma y pienso que ojalá no se acabe nunca, hasta que termina.

Hasta que nos tenemos que ir, hasta que se acaba.

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Eva.